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La Fuensanta celebra sus primeros cincuenta años como Parroquia

Parroquia de la Fuensanta: historia de devoción y servicio

La parroquia de la Fuensanta es una fiesta desde muy temprano cada 8 de Septiembre. Este centro de devoción a María mantiene ese ir y venir alegre de cada mañana, cuando Córdoba empieza a dejar atrás el calor intenso y la presencia de la Virgen lo renueva todo como brisa fresca. La celebración de la Fuensanta en el año en que la parroquia cumple 50 años da un color especial a este templo, un núcleo vital para el barrio y para sus vecinos. La Comunidad parroquial quiere hacer crecer su servicio al Evangelio, y sus instrumentos son personas como José Antonio Pérez y Manolo Luna, dos feligreses de la parroquia que reparten su vida cristiana entre la devoción y el servicio. Su entusiasmo convierte en imprecisa la palabra compromiso, porque para ellos vivir en Cristo es  una manera de explicarlo todo, que no limita, sino que ensancha corazones.

Ha comenzado en la Parroquia un año de celebraciones preparadas bajo la dirección del párroco, Ignacio Sierra Quirós, y la incansable labor de fieles como Manolo y José Antonio para los que esta efemérides concreta el compromiso con el pueblo Cordobés “porque tenemos la idea principal de ofrecer al barrio y a la  ciudad de Córdoba un acercamiento a la Virgen de la Fuensanta”, subraya Luna para enlazar con la disposición al servicio que la parroquia seguirá prestando, una labor que viene de muy lejos porque la Fuensanta y su labor asistencial se inicia antes incluso de la creación de hospedería de enfermos pobres que en el año 1457 y que ahora continúa a través de la Cáritas Parroquial.

José Antonio López es historiador del arte y recorre en su memoria la relación de la vocación a la Virgen con pueblo de Córdoba. Su vinculación se remonta a momentos de triunfo, pero sobre todo ha sido refugio y consuelo en los difíciles momentos como sequías, tempestades o derrotas militares. Su presencia ha estado viva siempre entre los cordobeses y la reciente pandemia ha fortalecido esta unión cuando “se recogieron cientos de oraciones que mandaban online los cordobeses pidiendo el amparo de la Virgen”. La mirada tierna de la Virgen, el modo en que toma la mano de su hijo en brazos, hacen que José Antonio resuma emocionado el significado de su presencia divida cada día en el barrio. Es así como quiere mostrar que “el cristianismo es un compromiso social” que implica el conocimiento de Dios.

Ambos comparten una misma idea de servicio basado en el amor al prójimo, “un servicio al hermano, un servicio desde el amor a Dios” que encuentra en la Parroquia un lugar preferencial para el encuentro con otros y entregarse a aquellos que más lo necesitan. Para ambos, la  presencia parroquial es importante, y para Manolo ser cristiano y feligrés de la Fuensanta tiene “un valor añadido” porque “ese valor añadido nos lleva además a esa entrega y servicio, no solamente al barrio, sino también a la ciudad de Córdoba”, concreta José Antonio.

Preparativos en marcha

Con  la presencia del Obispo de Córdoba, en la festividad de San Rafael se celebrará la eucaristía conmemorativa del cincuenta aniversario de la Parroquia. Ese día ya se anticipa como una fiesta en el templo, que puso el cronograma de actos en marcha con la visita pastoral de monseñor Demetrio Fernández. Desde entonces, el eje de todo el programa ha sido la voluntad de ofrecer a Córdoba esta conmemoración, trascendiendo la comunidad parroquial y buscando modos de atraer a este enclave a los cristianos de la ciudad, y, también, a los alejados que puedan comprender el eco cultural e histórico de esta advocación del a Virgen.

Es una labor ardua, reconoce José Antonio, pero el objetivo es el modo de llegar a la gente “en estos tiempos de tanto descreimiento, sobre todo en la gente joven”. Lo dice como conocedor del entorno social que le ha propiciado ser profesor muchos años y señala “ese reto” para que las celebraciones no se queden encorsetadas en un brillante programa de actos. Acercar a las personas a la fe representa un desafío: ”¿Cómo lo hacemos para llegar de una forma cercana, comprensible, a mucha gente que no cree y que a veces hasta es reacia?”, reflexiona José Antonio en tono de interrogante.

Tras reuniones y reflexiones guiadas por el párroco, se determinó que importaba “el extra, pero también el intra ”, por eso se fomentará la convivencia de los propios feligreses con el fin de crear parroquia, de crear comunidad que para Manolo representa reforzar “ese sentimiento de unión”, mirando a Córdoba y al interior de la Parroquia.

Como cristianos, ambos son conscientes del anhelo de Cristo reinante en la sociedad que solo se combate con conocimiento y se disponen a realizar una labor pedagógica que permita este acercamiento a la Iglesia, “y además hacerlo desde una gran libertad. No es que simplemente yo te doy datos claves y tú ahora debes comprobar, sino para que valores qué hay detrás de todo esto, un mensaje que hay que conocer”, describe José Antonio.

Amor al prójimo como forma de servicio

El barrio del Santuario presenta una población envejecida pero también es lugar de residencia de familias jóvenes con niños pequeños. Hasta doscientas necesitan ayuda de la Parroquia y, sobre todo, el apoyo y la seguridad que les dispensa una actitud de brazos abiertos. La labor asistencial en la Parroquia es fundamental, sobre todo tras la pandemia que generó mucha incertidumbre económica.

Esta atención ha ido creciendo en la Parroquia y seguirá haciéndolo, porque “cada vez es mayor la cantidad de familias que atendemos, que se acercan a la parroquia pidiendo que se les ayude porque no pueden realizar sus compra o pagar la factura de la luz”, describe Manolo, mientras José Antonio aporta el dato sobre el cada vez más numeroso número de personas españolas que precisan la ayuda de la parroquia, por encima del grupo de inmigrantes que necesita su asistencia: “ hasta ahora esa asistencia se concretaba en personas más mayores. Después a las personas inmigrantes que llegaron al barrio, pero ahora mismo, son personas de toda la vida del barrio que han tenido sus trabajos, que lo han perdido”. Por eso, la atención primera se hace fundamental ya que en muchos hogares, la unidad familiar cuenta con el trabajo de una sola persona o la prestación social que ingresa, que no llega a cubrir ni las primeras básicas. Es ahí donde actúa la Cáritas parroquial.

IGNACIO SIERRA QUIRÓS, PÁRROCO DE NTRA. SRA. DE LA FUENSANTA DE CÓRDOBA

«Queremos que la Parroquia crezca al servicio del Evangelio»

Ignacio Sierra Quirós es el párroco de la Fuensanta y festeja por segundo año la fiesta de la Patrona de Córdoba inmerso en los preparativos del día de la Natividad de la Virgen y perfilando el programa de actos dedicados al cincuentenario de la parroquia. Las celebraciones de este aniversario comenzaban con la visita pastoral del Obispo de Córdoba y se extenderán a lo largo de un año jubilar en que “deseamos vivir un año de actividades, cultos y presencia en medio de su barrio”.

Este sacerdote asegura que toda actividad pastoral a lo largo de este año en la parroquia estará encaminada a que se revitalice y “crezca en el servicio al Evangelio y sea el punto de encuentro entre el barrio del Santuario, la Virgen y la Eucaristía”. Al mismo tiempo, la comunidad parroquial se dispone a una acogida que señale a este núcleo de devoción mariana como “la casa de la Madre de todos los cordobeses”, por eso toda la actividad será compartida y abierta, igual que lo es cada 8  de septiembre, cuando la ciudad acude a felicitar y saludar a su Madre.

Es toda Córdoba la que desea tener la presencia de la Virgen en sus vidas durante todo el año, asegura el párroco que llama a toda Córdoba a “vivir días de amor a la Virgen y desde Ella encontrarnos con el  Señor, Jesús”.  En la celebración de la Novena en honor a la Virgen del 8 al 16 de septiembre se concreta la Virgen de la Fuensanta, que es también presencia parroquial, y se abre al mundo cofrade, a la piedad popular, a las delegaciones y movimientos juveniles de la ciudad, asociaciones de vecinos, grupos catequéticos, de caridad y miembros de las delegaciones de Misiones o colaboradores de Manos Unidas. Con la celebración de esta novena, se relanza una llamada para la acogida de todo un pueblo que venera a su Madre, una presencia para Córdoba llena de amor de madre.

CARMEN QUERO LÓPEZ-CAMACHO

VOLUNTARIA EN CARITAS PARROQUIAL NTRA. SRA. DE LA FUENSANTA

«Cáritas es la primera puerta para ver la luz que necesitan»

Carmen Quero acompaña junto a un grupo de voluntarios a las familias que se acercan a la Cáritas parroquial de la Fuensanta en busca de ayuda. Acoge, escucha, abraza y comparte la inquietud de personas en dificultad. Este es el fundamento de su vida cristiana: iluminar el camino cuando se oscurece todo y mostrar a Cristo en el sufrimiento. La atención a 200 familias le permite observar esa inquietud creciente ante el desequilibrio de precios y lo incierto del mundo laboral. Devolverles la seguridad forma parte de su cometido, evitando que el desánimo que, a veces, empuja al abismo.

¿Cuándo y por qué comenzaste a prestar tu servicio a Cáritas?

Mi servicio a Cáritas comienzo a prestarlo hace ya algunos años en la parroquia de Ntra. Sra. de la Fuensanta, colaborando con el reparto de los alimentos a los más necesitados para más tarde, además de con esta labor, seguir con el acompañamiento a las familias desde la primera acogida a cada una de ellas.

D. Antonio Morales, anterior párroco de esta parroquia pensó que sería acertado una atención primaria y más personalizada a cada una de las familias que acuden a nuestra parroquia encomendándome esta labor dentro de nuestras Cáritas parroquiales, encomienda que le agradezco ya que aunque los alimentos siempre son una primera necesidad “no solo de pan vive el hombre”, hay otras necesidades que también hay que cubrir y esto siempre ha de ser pensando un acercamiento a cada persona con un norte que no debemos perder.

Desde el primer momento mi norte ha sido Jesús y mi oración antes de cada atención en la parroquia cuando el Señor me ha puesto delante alguna necesidad que atender, sin perder de vista la humildad, la sencillez, la empatía y la certeza de que aquí no venimos nadie con nada comprado, que nada nos pertenece y sobre todo que cualquiera de las personas que Señor me pone delante para atender en la parroquia puedo ser yo misma.

Es para mí un verdadero regalo cuando atiendo a alguna familia, en la parroquia anteponiendo   la certeza de un Amor incondicional que ama sin límites y que solo ante Él deposito mi entrega en cuanto a tiempo y caridad sintiendo a cada persona mi propio hermano en Cristo.

Anteriormente también estuve realizando unas prácticas para la formación de terapia sistémico familiar y ocupacional con intervención en drogodependencia, y a actualmente mi trabajo además de continuar con la atención primaria y acompañamiento a las familias en mi parroquia, trabajo en la Sede de Cáritas Diocesana, otro gran regalo de mi Señor.

¿En qué consiste tu trabajo?

Mi trabajo consiste en la acogida primera a cada persona, en una escucha activa, consiste en saber entrar, por medio del Espíritu Santo, en el corazón de cada una de las personas que en medio de la desesperación se encuentran perdidos, mi trabajo consiste en iluminar el camino, un camino a veces presenta en forma de laberinto, donde la única salida es una puerta oscura a la desesperanza.

Mi trabajo es una encomienda del Señor que me llama a iluminar las almas que por una u otra razón permanecen perdidas, mi trabajo consiste en un SÍ a Jesús, intentando desde la más absoluta humildad, acercándome más a Él en el sufrimiento al que me uno en cuerpo y alma a cada uno de mis hermanos, en cuerpo regalando un abrazo donde le digo “No estás solo, todo irá a mejor porque Dios te ama, confía en Él” y en alma cuando en muchas ocasiones ante el abismo y la negrura de su situación me uno a sus lágrimas.

¿A cuántas personas atenderéis durante el año en la parroquia de la Fuensanta?

En nuestra parroquia atendemos casi 200 familias en dos turnos de reparto de alimentos y atención primaria, cada una de ellas con diferentes necesidades, entre todas estas familias hay un número importante de migrantes y familias con bebés.

¿Cuál es su perfil?

No existe un perfil determinado, cualquier familia puede tener la necesidad de ser atendida. Hay familias que por alguna situación en concreto se han visto obligadas a tener que acudir a las ayudas de Cáritas, personas en situación de vulnerabilidad o exclusión social por la pérdida de empleo aun teniendo que mantener a su familia y careciendo de los recursos necesarios y básicos para afrontar los gastos que conlleva una casa y una familia en muchas ocasiones con hijos. También contamos con personas migrantes que han llegado buscando una mejoría en su día a día, familias que habiendo llevado una vida sin necesidades hasta el momento atraviesan momentos difíciles económicamente repercutiendo también así en el plano emocional, ahí también es necesario un tiempo de escucha compartiendo el sufrimiento e intentando aportar algo de luz.

¿Qué efecto tiene en una persona no tener trabajo, no tener las necesidades básicas cubiertas?

El trabajo es algo esencial para poder cubrir las necesidades básicas en cuanto a gastos de vivienda o material escolar para los niños entre otras, además tener un trabajo ayuda a la persona a sentirse mejor emocionalmente ya que aporta una sensación de independencia y solvencia, de seguridad ante unos gastos permanentes y una sociedad cambiante, ante unos precios que crecen y unas necesidades que al no verse cubiertas se transforman en carencias que agujerean la autoestima, la paciencia y la esperanza, entrando así en una espiral donde el desamparo, la soledad y el desánimo se adueñan de la voluntad, haciendo que la persona busque otras salidas muchas veces equivocadas.

¿Existe en vuestra parroquia formación para el empleo y búsqueda de trabajo?

Si existe formación para el empleo y búsqueda de trabajo. Esta labor se lleva a cabo desde la Sede de Cáritas Diocesana donde la persona interesada puede dejar su CV y una vez ahí el departamento de empleo se encargará de llevar su seguimiento y una búsqueda activa de empleo también hay diferentes cursos de formación. De todo esto se informa a las familias desde el acompañamiento y acogida que se hace en la parroquia por medio del equipo de voluntarios de caritas parroquial y a través también de las trabajadoras sociales que vistan la parroquia periódicamente para acompañar y valorar las diferentes ayudas.

Además de sus necesidades materiales ¿qué otras necesidades presentan?

Además de las necesidades materiales también se presentan otras necesidades emocionales, es ahí también donde estoy con ellos, ofreciéndoles una escucha activa y en muchas ocasiones regalando un abrazo de consuelo, un abrazo que hable de compañía, que les diga que en su tristeza no están solos. Otras veces me alío a su particular sufrimiento mirándome yo misma en mi debilidad y vulnerabilidad ante Dios, en ese Amor tan inmenso, eterno y justo que al mismo tiempo me abraza a mí también para darme el aliento que intento transmitir también recogiendo sus manos en mis manos, abrazando sus miradas en mi alma haciéndoles saber que pese a todo el Amor de Jesús les sostiene, sumergiéndome en sus lágrimas y meciéndoles en palabras, que desde la humildad, de la manos de mi Señor, intenten acariciar su desgana.

¿Ayudáis a comprender su sufrimiento para que tenga un sentido para ellos?

Muchas personas llegan enfadadas con Dios por la situación que están pasando por lo que les ayudo a comprender su sufrimiento desde la fe y la esperanza, haciéndoles ver que Dios nunca les va a abandonar y que el verdadero Amor del Señor solo quiere salvar su alma, aclarándoles que el Señor los quiere felices y que la situación por la que están pasando es pasajera, que no les va a abandonar nunca, que está pendiente de ellos y que deben confiar porque Él nunca va a soltarles de Su mano. Les invito a la oración y les digo que rezaré para que todo cambie a mejor, también les invito a estar felices porque no están solos, que los tiempos de Dios son prefectos y que después de esta situación todo mejorará. Que no pierdan la fe y confíen que sostenidos el Él, el sufrimiento es más llevadero porque Su misericordia es grande y Su Amor Eterno. Les invito a salir con una sonrisa y un nuevo abrazo.

¿Cuándo resurge la esperanza en las personas usuarias de Cáritas?

La esperanza resurge obviamente cuando reciben los alimentos o cuando firman alguna ayuda con la trabajadora social que nos visita, pero desde Cáritas queremos y así lo intentamos que en las personas usuarias resurja la esperanza desde el primer momento que toman contacto con nosotros. En la primera acogida, el primer recibimiento, la primera sonrisa le invita a la esperanza. Cáritas es la primera puerta que desean ver porque es la luz que se necesita cuando la oscuridad invade, cuando el camino es tiniebla, cuando la esperanza muere, Cáritas es adiós a la soledad, la despedida de la tristeza, Cáritas es un “no estás solo”, es un abrazo de amigo. Cáritas es la sonrisa que te espera para un nuevo camino, una mirada de aliento, un abrazar tus manos, en Cáritas me alegro en tu risa, es olvidarme de mí para permanecer contigo, es regalarte mi tiempo, es amarte sin juzgarte es invitarte a la mirada de Jesús y decirte que, a pesar de tus carencias, por Su Amor eres bendecido. Cáritas es un regreso a la vida.