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Día de la Iglesia Diocesana

Orgullosos de nuestra fe

Por eso “Orgullosos de nuestra fe”, el lema que propone el secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia para la Campaña del Día de la Iglesia diocesana, que este año se celebra el 12 de noviembre, resume la actitud renovada que supone recordar y agradecer nuestra pertenencia a una comunidad cristiana. El Día de la Iglesia Diocesana es un momento para tomar conciencia de que somos miembros de una gran familia. Lo que la Iglesia hace “es gracias al tiempo, las cualidades, la oración y el apoyo económico de todo el pueblo de Dios”.

En Córdoba también agradecemos lo que la Iglesia es y lo que la Iglesia hace con las cualidades de cada uno de nosotros, nuestra oración y el apoyo económico que ofrecemos a nuestra diócesis. Todos somos protagonistas del Día de la Iglesia diocesana, porque todos formamos parte de la Iglesia y de su misión, todo el Pueblo de Dios, “todos los católicos formamos parte de la Iglesia insertados por medio del bautismo” escribe el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, y “debemos contribuir a fortalecer nuestra comunidad cristiana, nuestra parroquia y nuestra diócesis”, añade. Son muchas las necesidades que atender en nuestros 239 centros asistenciales que se sirven de la caridad para ofrecer ayuda a 69.450 personas.

LA IGLESIA DE CÓRDOBA EN CIFRAS

Actividad Caritativa y asistencial

168

Centros para mitigar la pobreza

Personas atendidas: 44.030

2

Centros de rehabilitación para drogodependientes

Personas atendidas: 1.267

30

Casas para ancianos, enfermos crónicos y personas con discapacidad

Personas atendidas: 2.191

6

Centros para la defensa de la vida y la familia

Personas atendidas: 558

2

Centros de asistencia a emigrantes, refugiados...

Personas atendidas: 1.290

2

Centros para la promoción de la mujer y víctimas de violencia

Personas atendidas: 259

2

Centros de menores y jóvenes y otros centros para la tutela de la infancia

Personas atendidas: 79

2

Centros para promover el trabajo

Personas atendidas: 1.113

1.500

Voluntarios de Cáritas

Personas atendidas: 28.379

13

Voluntarios de Manos Unidas

Personas atendidas: 5.985

6

Proyectos de cooperación al desarrollo en el mundo

Personas atendidas: 5.985
Beneficiarios directos e indirectos: 30.340

Actividad Educativa

Miles de familias en Córdoba continúan confiando la educación de sus hijos a la Iglesia para ser coherentes con los principios y valores que ellos viven.

51

Centros católicos concertados

25.997

Alumnos en los centros concertados

1.868

Personal docente en los
centros

Actividad Misionera

“Todo cristiano es misionero en la medida que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús”. Con esta afirmación, el Papa Francisco subraya la labor misionera de cada cristiano. En Córdoba, 162 misioneros repartidos por los cinco continentes y 27 familias en misión hacen de su vida un testimonio del Evangelio.

Actividad Pastoral

En Córdoba, la Iglesia cuenta con 288 sacerdotes repartidos en 233 parroquias, 3.254 catequistas y 751 Religiosos y religiosas que evangelizan cada día “y se dejan evangelizar los pobres” representan una manera de vivir implicados socialmente a la luz del Evangelio.

285

Sacerdotes

3.254

Catequistas

751

Religiosas y religiosos

4

Diáconos permanentes

233

Parroquias

212

Monjas y monjes de clausura

47

Seminaristas

20

Monasterios

DONAR A MI DIÓCESIS

Con tu donativo nos ayudas a continuar con nuestra labor. Gracias por aportar tu granito de arena.

Juntos llegamos más lejos

Un bien que se hace posible por la corresponsabilidad. No se trata de obligar ni de imponer, sino de promover un modo de seguir a Jesucristo. ¿Cómo colaboro con la Iglesia?

Con tu oración:

Puedes rezar por tu parroquia porque tu oración es necesaria y será el alma de toda la actividad que se realice. Con ella, los frutos serán mayores y más permanentes.

Con tu tiempo:

Dedica algo de tu tiempo en tu parroquia a los demás. El tiempo que puedas: media hora, una, tres horas… Lo que se ajuste a tu situación de vida.

Con tus cualidades:

Cada uno puede aportar un poco de lo que sabe: una sonrisa cercana, una mano que apoya un hombro desconsolado, remangarse cuando sea necesario, acompañar en silencio al que sufre.

Con tu apoyo económico:

Haz un donativo. Con tu aportación periódica ayudas más, porque permiten elaborar presupuestos y mejorar la utilización de los recursos y planificar acciones a medio y largo plazo.

Cuenta de resultados de la diócesis de Córdoba. Año 2022

Cada euro que usa la Iglesia tiene la garantía de servicio y trasparencia. El día de la Iglesia Diocesana debe hacer crecer nuestra confianza en una gestión que implica que cada uno de nosotros se sienta partícipe de la vida de la Iglesia y colabore en su sostenimiento.

Orgullosos
de nuestra fe

El 12 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia diocesana. Como cada año, redundamos en la importancia de sentirnos como parte de esta porción de la Iglesia que peregrina en Córdoba y volvemos a insistir en las necesidades que nuestra Diócesis y nuestras parroquias tienen en todos sus ámbitos pastorales, necesidades que requieren de nuestra colaboración. Sin nuestras aportaciones, ya sabemos, no podrían nuestros párrocos atender todas las necesidades que se presentan. Es notorio el esfuerzo que hacen las comunidades parroquiales en la atención a los más desfavorecidos. También debemos tener los recursos que permitan que podamos celebrar nuestra fe.

Por estas fechas se ha generalizado la publicación de los recursos de los que dispone la Diócesis para poder llegar a tantas necesidades pastorales. Desde hace tiempo, la Diócesis reforzó su esfuerzo por ser lo más transparente posible, lo que se pretende alcanzar mediante el Portal de Transparencia. Ahí encontramos publicadas las fuentes de ingresos y gastos que tienen las más importantes realidades diocesanas. E intentamos mejorar anualmente, porque no debemos ser complacientes con listados o rankings; nuestra obligación y compromiso es procurar dar la mayor información posible a los fieles, gracias a quienes toda la actividad de la Iglesia puede sostenerse.

El lema de la jornada de este año nos habla del orgullo que debemos sentir de ser cristianos. Ciertamente estamos en una época en la que el nihilismo, el materialismo, el hedonismo, el individualismo y la autocomplacencia han ocupado el lugar de la concepción trascendente de nuestra vida. Además, no nos puede ser ajeno el ambiente de polarización y crispación permanente que se respira en nuestra sociedad, el auge de las trincheras ideológicas, políticas o de cualquier ámbito.

Es un extraordinario momento para mostrar el orgullo de nuestra fe católica, de transmitir la respuesta que el Evangelio da a todas esas cuestiones trascendentes en nuestra vida. No tenemos que ocultarnos, sino mostrar cómo somos y nuestra fe en Cristo en cualquier faceta en la que nos desarrollemos. Es seguro que encontraremos incomprensión, pero no podemos arredrarnos ante la dificultad. Somos católicos. Somos la Iglesia. Como parte de esa gran familia, podemos mostrar orgullosos aquello en lo que creemos, que podemos colaborar en mantener de la mejor forma que sepamos, con nuestro ejemplo, con nuestro tiempo, con nuestro talento y con nuestros recursos.