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Camino del Rocío, camino de vida

Con esa misión, con esa fe y con la ilusión de postrarse a los pies de la Santísima Virgen en su Santuario, durante esta semana han caminado las distintas Hermandades del Rocío de la diócesis de Córdoba hasta la aldea almonteña. Unos días duros, de lluvia incluso, que no les ha impedido vivir su acercamiento con la Virgen y ponerse en camino para vivir un Pentecostés que cada año es diferente. Y aunque para muchas personas hacer el camino es jolgorio, fiesta, alegría, cante y baile, para la gran mayoría es una devoción, grande e intensa, llena de pasión por la Virgen. “El camino del Rocío es sentimiento, es amistad, es Hermandad, es familia, es alegría, cante, baile, cansancio… Es como el camino de la vida, da tiempo para todo, pero principalmente, el camino del Rocío es fe”, define Daniel Jurado, Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Puente Genil.

Todos los caminos conducen a la aldea almonteña, pero en cada una de las Hermandades se vive diferente. En la Hermandad del Rocío de Córdoba, Guadalupe Grande, se estrena como Hermana Mayor, cogiendo el testigo de su padre que también lo fue. Para ella, el camino del Rocío “no deja de ser una peregrinación hasta las plantas de la Santísima Virgen del Rocío, un camino de nueve días y nueve noches duro, pero cargados de fuerza por las ganas de ver a la Señora”.

Este año, para ella, es diferente, no sólo porque cada camino es único, sino por llevar consigo una herencia que recibe y que le agradece a la Virgen. Además, recuerda que el camino de la Hermandad de Córdoba “es un camino en familia, en el que nos acompaña esa semilla rociera que son los niños, llevamos aproximadamente una quincena de niños que serán el futuro de nuestra hermandad”.

Junto a Córdoba camina la Hermandad del Rocío de Montoro, la única hermandad rociera no-filial, que vive toda su andadura y sus actos centrales junto a Córdoba y este año, de manera muy especial, ya que después de mucho trabajo, los hermanos rocieros han visto su sueño convertido en una realidad y llevan consigo su nuevo Simpecado. “Estrenamos nuestro Simpecado, ese centro de rezos de los rocieros en Montoro que ya lo tenemos para siempre en la parroquia del Carmen”, recuerda Rafael Gutiérrez, como responsable de la misma.

HERMANDAD DE CÓRDOBA

Para Rafael, la romería “es reiniciar tu año de nuevo, una explosión de vivencias que hacen que cuando vuelvas del Rocío hayas vivido algo tan grande, que parece que empieza el año de nuevo, porque reencontrarse con la Virgen para los que tenemos fe en Ella, es un momento único”. Un momento que vivirán el sábado, durante su presentación ante la Blanca Paloma, rodeados de numerosos montoreños que viajarán en autobús hasta la aldea para acompañarlos en este día tan especial.

También en familia camina Lucena. Los peregrinos de la Hermandad del Rocío de Lucena han acogido con mucha alegría a su nuevo Hermano Mayor. El presidente, Juan Luna, asegura que aunque los días de preparativos son días de estrés y preocupación, “todo se hace con la alegría y la fuerza que da la Virgen, puesto que todo al final culmina ante Ella”.

HERMANDAD DE LUCENA

En Lucena este año cuentan con el Hermano Mayor que iba a estar al frente de la Hermandad en el año 2020-2021 y que debido a la pandemia, no pudo estar. “Por causas de la vida, este hombre el año pasado no pudo estar porque un hermano fundador pidió ser el Hermano Mayor en el 50 aniversario de la Hermandad y se le concedió su petición, así que hasta ahora no ha podido ser y estamos seguros de que este año es el suyo, que la Virgen lo ha querido así y lo va a ayudar”, explica Juan Luna.

Lucena camina acompañados por el sacerdote Eugenio Bujalance, teniendo siempre presente a los que ya no están y a los enfermos, “por quienes pedimos mucho a la Virgen”, subraya Juan Luna. Y es que llevar a un rociero/a en el corazón y compartir la fe es lo principal del camino del Rocío. “La fe es un tesoro y lo recibimos con alegría, con gratitud. Quien se encuentra con Jesús está deseando contárselo a los demás, así que vayamos al Rocío, anunciad a Cristo por todos los caminos de nuestra vida”, instó Eugenio. Una petición que comparte la Hermandad del Rocío de Priego de Córdoba. Julio Forcada, su Hermano Mayor, pone de manifiesto la importancia de caminar a los pies de la Virgen en una semana intensa, “una semana en la que se siente verdaderamente la importancia de aquel que por el Bautismo es y nos hace ser hermanos en Cristo”. “Realmente y gracias a la ayuda de los sacerdotes, es un encuentro fuerte con Jesucristo, por eso vamos con el corazón abierto al encuentro con la Blanca Paloma”, indica Forcada días antes de comenzar su peregrinación, una peregrinación que este año se ha adelantado al sábado en vez de partir el lunes por la mañana. “Siempre lo hemos hecho un lunes por la mañana, día laborable, y por este motivo no hemos tenido mucho respaldo, pero este año hemos querido disfrutar de momentos en Priego, son personas que no pueden ir, con personas que quieran acercarse a la Virgen y “echar” un rato en Hermandad”, explica este rociero que lleva siempre a la Virgen por bandera, ya que “por su Sí, es un ejemplo a seguir”.

La Hermandad del Rocío de Cabra comenzó su camino invitando a todos los devotos de la Virgen a sumarse a su peregrinación a la aldea a través de su Edición “Azul y Oro 2023”. El presidente, José Egea, recuerda en la misma que aunque la hermandad es más pequeña en el número de hermanos, “eso no nos impide vivir nuestra fe y devoción a la Virgen como la mayor de las hermandades. Por eso, pretendemos que nuestro camino sea un camino de amor y de fe los 365 días del año y un camino de puertas abiertas, de caridad, de formación, de saber escuchar al hermano que simplemente necesite una explicación, una palabra o una acción de ayuda”.

Junto a ellos va su consiliario, Francisco J. Delgado, quien asevera que “el Rocío es una auténtica bendición”. “Acompañar a Cabra me ha permitido descubrir que hay dos Rocíos y dos formas de vivir El Rocío. El de los días de camino y El Rocío vivido en la casa, pero sobre todo destaco la hospitalidad de todos los rocieros cuando vas a sus casas. Todo en El Rocío se torna comunión”, manifiesta.

HERMANDAD DE CABRA

Recuerdo a los que ya no están

A pie, en carretas, a caballo, en todo tipo de vehículos, los rocieros caminan para encontrarse con la Santísima Virgen. En el calendario de cada uno se encuentra marcado siempre el día de su salida. Concretamente, los hermanos de la Hermandad del Rocío de Puente Genil tenían este año señalado en su calendario el 20 de mayo como el día grande, el día en que celebraron su misa de romeros y entronizaron el Simpecado en su nueva carreta. “Son momentos de mucha emoción, recogimiento, alegría, se viven un compendio de emociones y sentimientos difícilmente explicables, pero lo que sí está claro es que en ese momento estamos en manos de la Virgen, con los corazones llenos de gozo y con mucha fe”, resalta Daniel Jurado, Hermano Mayor.

HERMANDAD DE PUENTE GENIL

Al igual que el resto de hermandades, Daniel insiste en que cada camino es diferente, cada día y cada etapa, porque “los momentos especiales surgen cuando se dan las circunstancias que produce la fe”. Momentos que llevan guardados también en su corazón como los que han compartido con un hermano rociero siempre, un pilar fundamental en el seno de la Hermandad que este año partió a la casa del Padre. “Habrá momentos únicos este año en El Rocío y estoy seguro que nuestro hermano ‘Cantimploro’ nos tiene reservado algo desde el cielo”, asegura.

Durante todo el fin de semana, serán miles los peregrinos que lleguen a la aldea del Rocío, sumándose a los muchos devotos que se han echado a las arenas para acompañar a sus Simpecados hasta llegar a las plantas de la Virgen. Todos llevan clavado en el corazón a la Virgen del Rocío, todos caminan hacia Ella a través de su Divino hijo, el Pastorcito.

Hermandad del Rocío de Montoro

Montoro cumplió el mes de abril uno de sus mayores sueños: la bendición del Simpecado de su Hermandad del Rocío. El Simpecado muestra a la Virgen del Rocío enmarcada por la fachada del Santuario y las Diamelas (flor típica montoreña) convertidas en coprotagonistas de una obra que marca un antes y un después para la devoción rociera del pueblo de Montoro.

La pieza fue encargada al diseñador sevillano Javier Sánchez de los Reyes, que ha sido el responsable de plasmar el amor del pueblo de Montoro hacia la Virgen del Rocío. La obra, que ha sido ejecutada por el bordador cordobés Francisco Pérez Artés, lleva orfebrería de Fernando Marmolejo, mientras que Encarnación Hurtado acometió la efigie de la Virgen del Rocío.