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Juan Yersin Méndez, nuevo diácono para la diócesis de Córdoba

By 10 de diciembre de 2022Ordenacion

Monseñor Demetrio Fernández presidió la ordenación diaconal de este seminarista del Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater “San Juan de Ávila” en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María

El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ofició en la Santa Iglesia Catedral la misa pontifical en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María y ordenó diácono a Juan Yersin Méndez Ozuna, formado durante nueve años en el Seminario Diocesano Misionero Redepmtoris Mater “San Juan de Ávila”.

En el día de la Inmaculada Concepción de María, el Obispo invitó a la alegría al contemplar el rostro de la Virgen, “a la que Dios le ha concedido todas las gracias” y explicó que lo que vemos en María es lo que Dios “nos quiere dar a nosotros, pecadores, según la medida de Cristo”. “Mirarla es sentirla cerca, porque es madre”, continuó el Obispo, y esta cercanía “en Ella se convierte en esperanza y promesa para nosotros”. Monseñor Demetrio Fernández llamó a la obediencia, al modo de la Virgen María, porque “todos los pecados vienen por desobediencia” y “la redención del mundo se hará por el camino de la de la obediencia, que lleva a la cruz”, dijo durante su alocución.

Durante la homilía, el obispo de Córdoba felicitó al Seminario Diocesano Misionero “San Juan de Ávila” en el vigésimo quinto aniversario de su creación que ha dado como fruto la ordenación de veintinueve presbíteros, diez de ellos en misión por el mundo. Al nuevo ordenado en el grado diaconal, el Obispo se dirigió asegurando que este “sí” al Señor y a la Iglesia implica una “expropiación” y una entrega que “no brota de una decisión personal; brota de un atractivo de Jesucristo, que se presenta en nuestra vida con una fuerza capaz de enamorar”.

Sacerdotes, formadores, familiares, amigos y fieles se unieron a esta celebración para acompañar al joven, natural de Santo Domingo, en el día en que recibió el primer grado del orden sacerdotal, un momento para el Camino Neocatecumenal lleno de alegría, por el inicio, también, de la causa de beatificación de Carmen Hernández, su fundadora junto a Kiko Argüello, que, en palabras del Obispo de Córdoba, fue cristiana con “una gran estima por la Escritura, por la centralidad de la eucaristía y con un gran apasionamiento por la misión”

Por su parte, Juan Yersin vivió este día como un regalo de Dios, rodeado de su comunidad que lo ha acompañado durante todo este tiempo en el que ha podido “abandonarse a la mano de Dios” y entregar su vida al servicio de Dios y de su Iglesia.