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El mes de julio en Córdoba se inició con la clausura del Año de la Familia. Varias actividades dirigidas a promover la oración y el encuentro de las familias, permitieron durante el curso pastoral entender a la familia como “lugar de acogida” y fue en la Santa Iglesia Catedral, donde concluyó un año intenso marcado por la visita de las reliquias de San Juan Pablo II a 800 hogares de la Diócesis.

A su vez, el mes de julio fue un mes de cambios en diversas parroquias donde comenzaron a incorporarse los sacerdotes con nuevos destinos pastorales. En especial, Jesús Mª Moriana comenzó su ministerio en Lucena, tras ser nombrado Vicario de la Campiña por el Obispo.

Entre los nuevos nombramientos, destacó también el del sacerdote Nicolás Rivero, quien marchó a la misión diocesana de Picota (Perú) tras diez años como párroco de Santo Domingo de Guzmán en Lucena.

También este mes, José Luis Gadea y Magüi Gálvez, iniciadores del Proyecto Amor Conyugal, estuvieron en Córdoba para participar en el primer retiro de matrimonios jóvenes junto a 40 parejas, impulsando así esta iniciativa para matrimonios en nuestra Diócesis.

Y además, en la provincia, la localidad de Cabra se vistió de fiesta para acoger una gran noticia, la concesión de un Año Jubilar para la parroquia de San Francisco y San Rodrigo con motivo del 50 aniversario de su creación.