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El sacerdote Ramón Martínez celebra sus bodas de oro

La misa de acción de gracias tuvo lugar el sábado, 16 de marzo, en la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de Priego de Córdoba

Ramón Martínez Montero nació en Palma del Río el 11 de octubre de 1948 en el seno de una familia cristiana. Su ordenación sacerdotal tuvo lugar, después de catorce años en el Seminario, el 17 de marzo de 1974. Su primer destino pastoral fue Palenciana, donde estuvo cuatro años, de ahí lo trasladaron a Rute, donde ejerció su ministerio sacerdotal durante veinticuatro años. Los últimos veintidós años los ha pasado en Priego de Córdoba, de donde es párroco de Ntra. Sra. del Carmen y Mercedes. Reconoce que no es “partidario de los traslados si el cura y el pueblo están contentos” pero la obediencia le ha hecho aceptarlos cuando se los han propuesto.

El sábado, 16 de marzo, tuvo lugar la misa de acción de gracias en la víspera de su cincuenta aniversario de ordenación sacerdotal, en la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de Priego de Córdoba. Ramón Martínez estuvo acompañado de un importante grupo de hermanos sacerdotes, del Vicario de la Campiña, Jesús María Moriana, que leyó una carta de monseñor Demetrio Fernández agradeciendo la labor de Ramón, además de un nutrido grupo de prieguenses, autoridades civiles y religiosas que quisieron manifestar su cariño al sacerdote.

En su homilía Ramón reconoció que al celebrar sus bodas de oro sacerdotales sigue siendo un “cura muy feliz y orgulloso de serlo”. Como sacerdote ha intentado que su labor sea “como sal, con un trato cotidiano y acompañando tanto en la vida religiosa como en la humana”. En el balance de su vida reconoce “estar contento con lo que ha vivido” y como sacerdote se sigue sintiendo responsable de todas aquellas personas con las que ha tratado, a las que mete en su “saco” en sus oraciones. Ramón agradeció a los presentes en su alocución la presencia en la misa de acción de gracias, pero sobre todo les agradeció su oración por él.