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El Obispo celebra la Jornada de la Vida Consagrada

Los consagrados de la Diócesis tuvieron una cita con monseñor Demetrio Fernández en la Santa Iglesia Catedral

La tarde del viernes, 2 de febrero, el Obispo celebró la XXVIII Jornada de la Vida Consagrada con los consagrados de la Diócesis. Este día la Iglesia celebra la fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, es fiesta de luz y esperanza.

María es la Candelaria porque lleva en brazos a Jesús, la luz del mundo. El lema de la Jornada de este año “Aquí estoy Señor, hágase tu voluntad” subraya la actitud obediente de Jesús en todo momento a la voluntad de su Padre y pide a los cristianos, especialmente a los consagrados, esa misma actitud de ofrenda y entrega. Monseñor Demetrio Fernández recordó que la vida consagrada “es un testimonio fuerte en el mundo de los valores del Reino, que ha comenzado en Jesús y se consumará al final de los tiempos”.

Los consagrados constituyen “un grito para todos los que vivimos en el mundo de que Dios es lo único necesario, sólo Dios basta”. Y nos enseñan a todos cuál es “el camino de la santidad”, que hay que buscar desde cualquier camino en la vida.

Por eso, destacó el prelado, “no nos puede faltar en la Iglesia y en el mundo el testimonio de la vida consagrada en sus múltiples formas”. Hay que rezar por los consagrados de la Diócesis y darle gracias a Dios por su presencia, su testimonio y su labor.

La Diócesis celebra la fiesta de la Candelaria

Numerosas parroquias de Córdoba y provincia han celebrado esta fiesta con la presentación de los niños bautizados el último año

Cada vez son más las parroquias de la Diócesis que se suman a la celebración de la fiesta de la Candelaria. Los niños bautizados en el último año son presentados en el templo por sus padres y padrinos, que además renuevan las promesas bautismales. Los colegios diocesanos y la parroquia Virgen del Perpetuo Socorro en Picota, Perú, también han celebrado esta festividad de la luz.