Skip to main content

Monseñor Demetrio Fernández: Cincuenta años de sacerdocio

22 DE DICIEMBRE 1974 - 22 DE DICIEMBRE 2024

El día 22 de diciembre de este año, el obispo de Córdoba cumplirá sus bodas de oro sacerdotales. En este 2024 se cumplen cincuenta desde que recibiera la orden sacerdotal de manos del Cardenal Marcelo González Martín en la Catedral de Toledo. Comenzaba así el magisterio sacerdotal en el que había desembocado una temprana vocación. Con solo siete años ya había manifestado a  sus padres su intención de ser sacerdote. Observaba al párroco de Puente del Arzobispo, don Pablo,  celebrar la eucaristía, confesar, visitar a los enfermos o atender a los niños y esa actividad pastoral lo llamó al Seminario de Talavera de la Reina durante cinco años y más tarde a los de Toledo y Palencia.

El seminario le sirvió para vivir una adolescencia y juventud plena y alegre donde la convivencia con sus compañeros de curso permitía una intensa comunicación, reflejo de una   cultura distinta donde el cine era ocasional y las actividades complementarias muy abundantes, unidas al estudio.

“A los quince años se fraguan amistades muy hondas”, ha rememorado de aquella etapa gozosa vivida en el Seminario de Talavera de la Reina. En Toledo continuaría su formación al tiempo que iniciaba sus estudios de Magisterio. El tramo final de sus estudios de teología, antes de ser ordenado, lo llevaron a Palencia para estudiar filosofía cuando el obispo auxiliar de Toledo, don Anastasio Granados, asume la sede episcopal palentina. Junto al recién nombrado obispo viaja también el Venerable José Rivera como formador cuando ya es director espiritual de don Demetrio, que se traslada al seminario de Palencia de la mano de este maestro de vida espiritual durante cuatro años.

En esa etapa, el Obispo de Córdoba forja nuevas amistades mientras continúa su formación. El sacerdote Gregorio González es testigo de aquellos años en los que destaca de su compañero de Seminario su inteligencia y la decidida disposición para ayudar a todos, “recuerdo a una persona muy inteligente, destacaba en las clases y en el estudio de la teología, muy cercano a don José Rivera y muy abierto a ayudarnos a los demás y organizar cualquier acto”.

En aquellos años don Demetrio ya tiene la carrera de Magisterio mientras continúa su formación. Ante la ordenación sacerdotal, el Obispo se preocupó de buscar breviarios y organizarlo todo para sus compañeros del Seminario de Palencia, que se ordenarían unos meses antes que él en Toledo, -recuerda don Gregorio-, que subraya la disposición a ayudarlos en todo. Su capacidad de trabajo lo llevaba a tener mucha dedicación a la preparación de clases y celebraciones que tenían lugar a lo largo de cuatro años.

El día 22 de diciembre al recibir la orden sacerdotal comienza una intensa vida pastoral. Los primeros tres años como sacerdote fue Vicario Parroquial en la Parroquia del Buen Pastor de Toledo. Allí se le encomienda organizar toda la actividad catequética.

Comenzaban cincuenta años de servicio a la Iglesia.