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XVIII Peregrinación de jóvenes a Guadalupe

«Los jóvenes deben ser misioneros de los jóvenes»

800 jóvenes cordobeses inician su camino al Santuario de Guadalupe tras la misa de envío presidida por el obispo de Córdoba esta mañana en la Catedral

Ochocientos jóvenes peregrinos han iniciado hoy su camino hacia el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en la vigésimo octava peregrinación de jóvenes organizada por la Delegación Diocesana de Juventud.

Los peregrinos harán su primera parada en Hinojosa del Duque, donde se unen más jóvenes al camino. A mediodía, tienen prevista la llegada a Puerto de San Vicente, para cubrir a pie la distancia que separa esta localidad de la de Alía, allí pernoctará después de celebrar la vigilia de oración. El sábado por la mañana los jóvenes de Córdoba retoman su camino hacia  Guadalupe. En este tramo de la peregrinación los jóvenes reciben catequesis y comparten experiencia de fe, conocen el testimonio de otros chicos y escuchan a los sacerdotes, religiosas y seminaristas que los acompañan.

El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández también acompaña a los jóvenes en la peregrinación y ha presidido la misa de envío en la Catedral. En el inicio de su homilía, ha señalado a los jóvenes que lo contrario del miedo es la esperanza y por eso, siguiendo el Evangelio de San Lucas, los ha invitado a no tener miedo y vivir en la confianza de que “Dios nos ama y nos perdona gratuitamente porque es rico en amor y misericordia para con vosotros”.

Ante la numerosa peregrinación, el Obispo ha expresado la necesidad de mantener abierto el corazón para recibir la gracia de Dios y confiar en el cuidado del Señor para acoger este camino como signo de cercanía y unión con Él, «Ábrete a la sorpresas que Dios te prepara en la peregrinación a Guadalupe: ¿Qué me tendrá preparado el Señor?», les ha preguntado a los jóvenes para que fortalezcan su actitud confiada.

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“María te llama, Jesús te espera”, el lema elegido este año representa una llamada a reconocer que María y Jesús están en este camino y “queremos emprenderlo desde el primer instante con la ayuda del Espíritu Santo“, ha explicado monseñor Demetrio Fernández que “Él lleve adelante esta obra suya”.  Ver cara a cara a Dios en el cielo es la meta del cristiano y “entre tanto estamos en esa tarea de dejarnos hacer al obra de Dios en cada uno de nosotros”.

El camino de Guadalupe ha sido el marco donde muchos jóvenes han encauzado su vocación al matrimonio y otros lo han hecho al sacerdocio o la vida religiosa. En este contexto de acompañamiento espiritual a los jóvenes muchos jóvenes han descubierto el valor de la vida de fe y pertenencia a la Iglesia. En esta nueva andadura, «los jóvenes deben ser misioneros de los jóvenes”, ha añadido el Obispo y les ha pedido que vivan “el protagonismo de vuestra propia vida».

En la misa de envío se ha pedido por el joven Álvaro Prieto fallecido en Sevilla el viernes pasado y otros jóvenes difuntos.