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Santa Marina inicia la rehabilitación de su fachada

La obra, de una duración de seis meses aproximadamente, eliminará elementos no originales y reintegrará aquellos que estén dañados

La popular fachada delantera de la iglesia de Santa Marina estará de obras durante los próximos seis meses. Así lo ha anunciado el presidente de Vimcorsa y delegado de Urbanismo en el Ayuntamiento de Córdoba, Miguel Ángel Torrico, quien ha señalado que el objetivo de la intervención es el de «poner en valor uno de los grandes monumentos de Córdoba y una de las iglesias arraigadas a uno de los barrios con más solera y tradición de la ciudad», refiriéndose a la parroquia de Santa Marina.

Las obras ya están en marcha y los andamios ocupan la entrada principal comenzando así la intervención que cuenta con un presupuesto total de 170.000 euros, de los cuales el Ayuntamiento aportará 12.400 euros correspondientes al programa de ayudas al Patrimonio que tiene una partida de 1,2 millones de euros. «Es una ayuda pequeña, pero esperemos que sea constante en el tiempo», ha indicado Torrico.

La mayor parte del presupuesto ha sido abonado por la parroquia. Es por eso que el párroco de la iglesia de Santa Marina, Manuel Montilla, ha mostrado su agradecimiento a «la colaboración de los feligreses y del Ayuntamiento de Córdoba» para restaurar la fachada de este emblemático edificio que ya sufrió hace años una rehabilitación de su ábside, en la fachada trasera de la iglesia.

Por su parte, el director técnico de Patrimonio de la diócesis de Córdoba y arquitecto de la obra, Miguel García Madueño, ha explicado que antes de la intervención, se ha realizado una lectura histórica del conjunto arquitectónico y de sus elementos para identificar cuáles son originales y cuáles no pertenecen a la traza original de este edificio del siglo XIII.

Los elementos no originales como los bloques y morteros de cemento visibles a la entrada de la iglesia se retirarán siendo sustituidos por la reintegración de nuevas piezas que estaban dañadas, mayormente piedras, según ha confirmado el arquitecto. Esto se suma a las labores de limpieza que se llevarán a cabo en toda la fachada, así como de un tratamiento anti-moho que consiga borrar el verde de sus paredes.

La intervención durará seis meses y la intención, según el director de Patrimonio de la Diócesis, es continuar los trabajos con las otras fachadas del templo.