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Solemne Aniversario de la Coronación de la Virgen de Araceli

El obispo de Córdoba pidió la colaboración de los poderes públicos para la protección del campo y evocó la protección de María como Madre

Más de 2.000 devotos aracelitanos llenaron la Plaza Nueva de Lucena en la celebración de la Solemne Función Extraordinaria por el LXXV Aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de Araceli.

Cuando faltaban quince minutos para las siete de la tarde, María Santísima de Araceli salió de la parroquia de San Mateo a hombros de la cuadrilla de Santeros sobre el trono Neogótico restaurado para las celebraciones de la Coronación.

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández González, presidió la celebración y destacó en su homilía el papel de la Virgen como Madre y, haciendo mención a la protección de la Virgen de Araceli sobre Lucena, pidió “que Ella nos haga entender qué es una Madre y lo que significa esta palabra y que al decírsela a Ella se nos llene el corazón de alegría y acompañemos a todas las mujeres que tiene el privilegio de ser madres”.

En la eucaristía, concelebrada con los arzobispos de Sevilla y Burgos, José Ángel Saiz Meneses y Mario Iceta Gavicagogeascoa, el prelado cordobés hizo un alegato al reconocimiento oficial de Patrona del Campo Andaluz para la Virgen de Araceli resaltando su protección sobre el campo y las personas que viven de él. Aprovechó para pedir al Ministro de Agricultura y a las autoridades presentes que “vayamos unidos unos y otros y colaboremos con nuestro trabajo y dedicación para que el campo y las personas que viven de él puedan tener un trabajo digno”.

Tras el canto de la Salve y el himno, los santeros se situaron bajo el trono de la Virgen para iniciar la procesión extraordinaria de María Santísima de Araceli.