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Entrevista a Francisco Valverde

Francisco Valverde

Voluntario en la organización mundial de la JMJ

“Este voluntariado me da motivos para nunca dejar de creer”

Valverde, como es conocido este joven estudiante de Comunicación en la Universidad Loyola Andalucía, trabaja como administrativo en la organización mundial de la JMJ de Lisboa. Su ocupación como administrativo lo ha llenado de razones para seguir a Cristo con fuerza y decisión. Su decisión de aparcar por un tiempo sus estudios le ha dado toda la luz para saber que ser valiente es posible cuando te llama la Iglesia Universal a participar en su causa.

¿Cuándo comenzaste a colaborar con la Delegación Diocesana de Juventud?

Activamente comencé en Octubre del año 2020, a raíz de la peregrinación a Guadalupe que se realizó durante el COVID solo para voluntarios. Yo por aquel entonces no era voluntario pero uno de los delegados y algunos amigos que ya trabajaban en la Delegación me invitaron a ir y desde entonces siempre he estado vinculado a ella de alguna manera.

¿Cómo describirías tu actividad allí? ¿Qué te ha aportado a tu vida cristiana?

Pues verdaderamente fue todo un regalo. El grupo humano es maravilloso, cosa que hace que el trabajo y el disfrute vayan de la mano. Al final formamos una familia y acabas sintiéndola como una parte de ti, por lo tanto sobre mi experiencia en la Delegación solo puedo hablarte bien.

En mi vida espiritual me ha dado motivos para nunca dejar de creer, ves que en las peregrinaciones y en las actividades pasan cosas y es ahí cuando dices. ¿Cómo no voy a creer? No creo que todo lo vivido haya sido por casualidad, por lo tanto ha reforzado mi fe cuando más falta hacía, además del acompañamiento por parte de los delegados y los demás voluntarios, siempre han sabido darme claridad en los momentos que no he tenido la suficiente.

¿Cómo viviste la invitación a participar en la organización mundial de la próxima JMJ?

Con mucho miedo, por eso sabía que venir aquí era la decisión correcta. Las cosas que iban pasando en mi vida me empujaban a estar aquí aunque no siempre quisiera verlo. Si quería ser honesto conmigo mismo tenía que aparcar todo durante un tiempo y venir aquí, no era cuestión de si sería lo mejor o no, sino de ser valiente. Inconscientemente mi cabeza se iba acercando a Lisboa y ahí me di cuenta de que o lo hacía o no me lo iba  a conseguir sacar de la cabeza nunca.

¿Qué labor desempeñas en Lisboa?

-Desempeño el cargo de Administrativo dentro del departamento de finanzas. Pero como suele pasar en eventos de esta magnitud y que son organizados por voluntarios, acabas haciendo de todo y lo más importante aprendiendo a hacer de todo.

¿Qué te resulta más impresionante de todo lo que haces?

A  nivel de trabajo no hay nada que me resulte especialmente impresionante o que no haya visto hacer nunca. Pero si hay algo que si me llama muchísimo la atención es la forma de trabajar que hay dentro de la organización. El trabajo es voluntario nadie percibe nada más que la satisfacción que aporta el colaborar en una causa en la que crees y que sientes como tuya y te duele como tuya que es. No solo hay jóvenes que están renunciando temporalmente a su proyección académica o laboral, también hay profesionales de empresa que combinan sus dos trabajos renunciando por completo al descanso, además de jubilados que podrían estar perfectamente dedicando su tiempo para sí mismo porque con su esfuerzo lo han ganado. El sentimiento es el mismo independientemente de la generación y el objetivo es claro: Mostrar la Verdad a un mundo que lo necesita.