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Entrevista a Manuel Martín Boillo

By 10 de marzo de 2023826

«Mi idea es siempre hacer algo de corazón»

Manuel Martín Boillo es un joven escultor cordobes que acaba de donar a la parroquia de Jesús Divino Obrero de Córdoba una talla de Jesús, el Cristo de la vida eterna, bendecido por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, el pasado domingo, 5 de marzo.

¿Cómo te iniciaste en el mundo de la escultura? ¿De dónde parte tu vocación?

Esa vocación nace desde chico, tienes ese interés por el arte y en mi caso por el tema religioso. Desde chico comencé, después ingresé en la escuela de arte y allí tuve más facilidad a la hora de poder trabajar el barro, los volúmenes y poder trabajar en ello.

¿Cómo concibes tu arte? ¿Con qué estilo te identificas más?

Yo creo que no me identifico con ningún estilo particularmente, creo que es algo muy personal. Siempre intento que mis obras tengan unas miradas y un aspecto diferente a lo que realmente hoy se ha hecho, la idea es hacer algo de corazón, lo que te salga en cada momento y que a la gente le guste y le implique algo de amor y de necesidad de estar “metido” en esa escena.

Son muchas horas de dedicación, porque este es un trabajo del que vemos el final habitualmente, pero ¿cuántas horas hay que dedicar hasta que ves que tu imagen está plasmada en barro o en alguna pieza?

Muchísimas horas, sobre todo estudio previo antes de la obra. En mi caso nos tiramos meses, porque me gusta estudiar mucho lo que quiero hacer, fotografías, bocetos… hasta que incluso hay que hacer una estructura metálica para empezar una obra, hay que pasarla a barro, muchísimas horas de barro, de estudio con libros anatómicos y demás, y luego incluso a la hora de pasarlo a madera, que eso requiere también otro tiempo porque no solo cuentas con el tuyo, sino también con el carpintero con el que realizar la talla en madera y hay que hacerlo el ‘embon’, que es como así se le llama, los troncos de madera ya ensamblados para poder tallarlos.

Y cuando creas el Cristo de la vida eterna, ¿en qué te inspiras? ¿Cómo nace en ti esta obra?

Esta obra nació en 2015, se realizó el busto sin previo cargo, y quise transmitir un Cristo con muchísima unción, mucho amor, mucha paz. En 2017 perdí a mi padre y en 2019 tuve la suerte de poder exponer en una convocatoria a nivel de escultores en Murcia y quise terminar el Cristo entero. Tuve la necesidad de acabarlo de una manera más personal, en un momento en el que me hacía falta y tenía que creer que Dios estaba en el cielo y recibía a mi padre con los brazos abiertos. Y así nació “vida eterna”.

Es esta talla vemos a Jesús sentado, con los brazos abiertos recibiéndonos. ¿De dónde parte también la idea de donar esta obra a una parroquia cordobesa?

Parte de que creo que esta obra ha nacido para animar y dar cariño a personas que pierden a seres muy queridos y, en esta ocasión, he querido que sea para “mi Córdoba”, porque así tengo la posibilidad de verlo muy a diario.

Estamos viviendo una Cuaresma donde las imágenes ya se ven en Vía Crucis, en las calles… se espera con mucha devoción la salida de las hermandades. En tu caso particular, ¿cómo vives la Semana Santa?

La vivo meses antes realmente. Desde que me levanto pongo las marchas, el incienso, mi taller huele por todos lados a incienso. Aquí en Córdoba la vivo diferente porque aunque todos los años vemos lo mismo, pero yo tengo la misma ilusión de ver todos los años mis pasos en la calle. Yo visito muchas ciudades, recientemente estuve en Roma y Florencia, pero es diferente todo.

¿Y tú cómo viviste la bendición de tu Cristo de manos del obispo de Córdoba, una obra que nace de lo más profundo de ti?

Fue muy emotivo. Ver la Iglesia llena, exponerlo en una iglesia de Córdoba, ante el Obispo, que te mencionen, que mencionen a tu padre… todo esto para mí ha sido muy emotivo y todo un orgullo.

Cuando te metes en este mundo nunca sabes por donde va a salir, y yo creo que está comenzando un sueño.

¿Cuál es la situación de la imaginería en Córdoba? ¿Tú cómo la percibes y cómo contemplas a tus compañeros y al mundo cofrade que se interesa por la imaginería?

Yo creo que la imaginería está en auge, hay cada vez más compañeros sobre todo jóvenes, que están saliendo incluso de la nada, sin maestros, y se está cogiendo una línea muy bonita. Se está innovando muchísimo en la imaginería y cada vez hay corrientes más nuevas. Ahora estamos ya en el Neobarroco, donde ya pertenecemos muchos escultores, pero lo bonito de todo esto es que cada vez se van creando esculturas diferentes, nos salimos un poquito del Barroco, aunque seguimos cogiendo ideas tanto del Barroco como del Renacimiento, pero sobre todo las líneas personales que yo creo que es lo más importante, que cada escultor deje su sello propio.

Un sueño que no va a parar, porque ¿en qué proyectos estás embarcado?

Hay muchos, entre ellos muchas colecciones privadas y muchos proyectos personales que siempre intento no dejarlos, porque lo que más me gusta realmente es trabajar para mí, e intento no dejar de innovar ni de hacer cosas nuevas, pero ahora mismo estoy trabajando en un busto de Manolete para un particular de Córdoba.