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Travesía nocturna entre Córdoba y Montilla: la ruta que une lo divino y lo humano

By 30 de junio de 2022794

El día 2 de julio parte de la Catedral de Córdoba esta prueba deportiva de 42 kilómetros que concluye en la Basílica de San Juan de Ávila de Montilla

La IV travesía senderista nocturna y I Ruta Avilista partirá a las doce de la noche del día 2 de julio de la Mezquita Catedral de Córdoba y llegará a la Basílica de San Juan de Ávila en Montilla en torno a las 9 de la mañana del día 3 de julio.

Esta prueba deportiva adquiere este año un “enfoque avilista”, según ha explicado el Concejal de Deportes y festejos del Ayuntamiento de Montilla,  Miguel Sánchez,  que ha agradecido al Cabildo Catedral y a la diócesis de Córdoba la oportunidad de ser principio de etapa para esta I ruta Avilista. De este modo la ruta senderista nocturna, que ya tenía tradición en Montilla, suma ahora valor patrimonial y espiritual.

La travesía senderista nocturna tiene 42 kilómetros de recorrido entre Córdoba y Montilla y  discurrirá por la Campiña atravesando localidades como La Rambla y Fernán Núñez, una distancia que presenta un desnivel de 1.000 metros y exige cruzar a pie el río Guadajoz.

La dificultad de la prueba recomienda exige “cierta preparación” en palabras del responsable de la Asociación cultural Montilla Running, organizador del evento deportivo, Miguel Ángel Feria, que informa de la inscripción de 80 personas y la disponibilidad todavía de 20 plazas con un precio de 22 euros por persona. La organización destina parte de estos ingresos afines solidarios y ha dispuesto coches, guías  y puntos de avituallamiento para el normal desarrollo de la prueba.

El rector de la basílica de San Juan de Ávila, Fernando Suárez, ha destacado el valor espiritual de este recorrido nocturno porque supone “una oportunidad de unir una actividad  cultural con arraigo en  Montilla con la riqueza de los santos montillanos, san Francisco Solano y San Juan de Ávila, uno de los cuatro doctores que la Iglesia tiene en España”. Para el sacerdote caminar de noche invita a la contemplación y permite la reflexión en torno a las grandes preguntas de la humanidad, “una oportunidad para unir lo humano y lo divino”, ha dicho.