Skip to main content

«Ha sido un momento duro pero las Hermandades han dado lo mejor de sí»

PEDRO SOLDADO BARRIOS

DELEGADO DIOCESANO DE HERMANDADES Y COFRADÍAS

Llegaron los días grandes, Córdoba deja atrás dos años de ausencias, de calles vacías e imágenes sagradas sin poder encontrarse con su pueblo. Dos años de silencios que hoy terminan para volver a vivir el Triduo Pascual al modo que nuestra tradición lo define, con emoción. Las Hermandades están preparadas, las calles esperan, el trabajo ha sido silencioso y contenido, es hora de profundizar en el misterio de nuestra fe: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. En este tiempo el sacerdote Pedro Soldado ha estado muy cerca de las Hermandades aconsejándolas y acompañándolas

Tras dos años sin procesiones ¿cómo se está viviendo la Cuaresma y la llegada de la Semana Santa en el seno de las Hermandades?

Por lo que he observado y me llega a mis oídos, y lo que he vivido con mis dos Hermandades de la parroquia de San José y Espíritu Santo, es una preparación, que unida a la del año pasado, han sido las mejores preparaciones desde hace muchos años. Digo esto, primero por la asistencia de fieles hermanos de las Hermandades que se ha más que duplicado; por otro lado, la propia Hermandad ha hecho un esfuerzo de montar unos cultos y unos altares espectaculares;

y además, desde el año pasado, que fue una Cuaresma y una preparación a una Semana Santa que no se iba a poder vivir en la calle, muy vivida al interior, eso calo el año pasado y este año ha vuelto a calar en la fe de muchos hermanos cofrades.

La impresión que tengo es que ha sido una convulsión, dar un toque de atención a los hermanos que estaban bastante distraídos y ha llenado de fe, de ilusión y de preparación en todos los sentidos. Ha habido muchos actos adyacentes que no se habían celebrado antes, celebraciones de la penitencia, exposiciones del Santísimo o momentos de meditación, que han hecho renacer lo que entendemos que debe ser la preparación cuaresmal y particularmente con los cultos de cada una de las Hermandades como preparación para su estación de penitencia.

Los años de pandemia han supuesto un antes y un después para todo el mundo, para muchas Hermandades, muchas de ellas han sido todo un ejemplo de caridad, de solidaridad y de fe. Para otras, este parón ha sido negativo, ¿qué ha supuesto para la gente de las Cofradías este momento de incertidumbre que estamos atravesando?

Ha sido un parón negativo para toda la sociedad y de muchos hermanos de las Hermandades en este tiempo ha salido lo mejor. Han sido años duros, en primer lugar por todos aquellos que han sufrido el Covid en sus propias carnes, por los que se han quedado en el camino, muchos de ellos hermanos o familiares de las Hermandades, o amigos y conocidos de nuestra sociedad de Córdoba.

Ha sido un momento duro pero las Hermandades han dado lo mejor de sí, ha habido gestos de solidaridad para aquellos que lo estaban pasando mal.

En cuanto a afectar negativamente a las Hermandades, ¿en qué sentido?, no se han podido hacer estaciones de penitencia pero no ha supuesto un venirse abajo, una reducción de hermanos, creo que lo han vivido con tristeza porque no podemos olvidar que uno de los fines de estar viviendo la fe en una Hermandad es hacer la estación de penitencia, salir a la calle con los titulares y los hermanos. Esto abre una puerta a la ilusión para el año que tenemos por delante. Desde la fe y la esperanza no podemos ser excesivamente negativos y por lo tanto creo que las Hermandades han sabido estar a la altura de las circunstancias.

Hay que mirar también a la provincia donde hay algunas particularidades muy reseñables, ¿desde Córdoba capital se tiene conciencia de la riqueza que nos rodea?

Si, además cada vez más, tanto de riqueza de hermanos en la fe en las más de setecientas Hermandades en la Diócesis, que a raíz de los actos multitudinarios, las magnas exposiciones y en las procesiones de la última década ha acercado la Semana Santa y las Cofradías, tanto de gloria como de penitencia de la provincia a la capital, pero también de la capital a la provincia. Podemos hablar de un mundo global en las Hermandades y Cofradías de nuestra Diócesis. Hay una simbiosis de Hermandad muy positiva, querida y valorada por todos.

La primera Semana Santa en colaboración permanente con la Agrupación de Hermandades, ¿cómo ha trabajado como consiliario con esta nueva junta?

Para mi realmente es una continuidad y para ellos creo que también, porque muchos de los miembros estaban en la anterior Agrupación de Hermandades y Cofradías. Es verdad que el parón de estos dos años ha sido ponernos entre la espada y la pared, la Agrupación estaba un poco perdida con la imposibilidad de reunirse.

La Agrupación tenía que asumir nuevas tardes en unas circunstancias muy adversas pero ha estado a la altura y es una mera continuidad. Como consiliario los apoyo y estoy pendiente de que se siga trabajando, porque esa ha sido una de mis prioridades, dar imagen de normalidad y continuidad, incluso en el tiempo de la pandemia. El fruto del trabajo de la Agrupación se va a recoger este año con una espléndida Semana Santa.

¿Cómo debemos vivir los cristianos cordobeses esta Semana Santa?

Cómo debemos vivirla y cómo creo que la vamos a vivir. Va a ser una Semana Santa diferente a la que se ha vivido anteriormente. Esto nos ha marcado a todos. Van a estar presentes todos los familiares y amigos perdidos durante la pandemia pero todo esto ha removido las entrañas de la fe en el interior de cada uno y se va a manifestar en las calles. Hay un deseo patente de vivir esta Semana Santa con normalidad pero que en el interior va a ir la explosión de la ilusión de dos años reprimida.

Va a ser una Semana Santa vivida, si cabe con más fe que la de otros años y unos sentimientos encontrados que van a hacer levantar la vista y el corazón hacia los titulares implorando ayuda, dando gracias, pidiendo perdón y pidiendo que salgamos de una vez de esta crisis que hemos vivido con el Covid y que lamentablemente empezamos a vislumbrar otra crisis que va a afectar a los más débiles en la guerra de Ucrania.